Lunes, 16 de octubre del 2006
La familia del guardia civil Luque recurre el archivo del caso
FUE ENCONTRADO CON UN DISPARO EN LA CABEZA EL DÍA ANTES DE REGRESAR A CÓRDOBA
Lamentan que el juzgado "no haya tenido interés en profundizar"Murió en extrañas circunstancias en septiembre del 2002 en Torrevieja
Por segunda vez desde el aÑo 2002, la juez de Instrucción número dos de Torrevieja (Alicante) ha decretado el archivo de la causa que se sigue por la muerte del guardia civil Antonio Jesús Luque Baena, de 22 años de edad, que fue encontrado con un disparo en la cabeza en septiembre de ese año en esa localidad levantina, donde estaba destinado. El abogado de la familia consiguió en julio del 2005 que el caso continuara abierto gracias a un informe forense en el que se ponía en duda que el joven se suicidara. Para la juez, "no existen elementos objetivos que conduzcan a pensar que se ha cometido un hecho delictivo", argumentos con los que no está de acuerdo la familia, que reclama a la magistrada "un esfuerzo investigatorio de alto calado para demostrar su interés en conseguir realmente el tan meritado esclarecimiento de los hechos". El recurso refleja que el juzgado "no ha tenido el más mínimo interés en profundizar" sobre las declaraciones de la patrulla que descubrió el cadáver, ni tampoco sobre un agente que reconoció que el escenario se pudo manipular antes de que llegara la autoridad judicial. Así, los familiares vuelven a recordar el informe forense que concluye que de la autopsia se puede establecer un diagnóstico de presunción, pero no de certeza, en cuanto a la determinación del orificio de entrada y salida, pues no se ha especificado resultado de los hallazgos macroscópicos ni la características morfológicas de las heridas. Tampoco queda clara la posición en la que fue encontrado el cadáver, que difiere de unas fuentes a otras. Así mismo llama la atención la posición del arma, "poco clara o inusual", ya que la pistola se encontró sobre el estómago de la víctima, bajo la mano izquierda, con la empuñadura hacia arriba, al lado del antebrazo izquierdo y el cañón hacia abajo. A raíz de este informe, la juez ordenó un nuevo estudio sobre las partículas de pólvora halladas en las manos del guardia. Los peritos expusieron que "las zonas de interés han podido ser limpiadas" por el roce de los sobres de papel empleados en la protección de las manos. Luque habló con sus padres horas antes de su muerte porque era su último día de servicio y regresaría a Villafranca, donde había sido destinado. Sus compañeros le habían preparado una fiesta de despedida. En el apartamento no había nota de suicidio y tampoco le constan datos a la forense sobre antecedentes patológicos. -
DIARIO CÓRDOBA
MARIANO ROSA
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