[Hemeroteca] [Poetas] [Publicaciones] [Vocabulario Luqueño] [Artículos de Prensa] [Inicio]

La víctima del crimen de Luque fue golpeada con una azada al menos
en cuatro ocasiones

La Guardia Civil incrimina a los dos detenidos al encontrar restos de sangre en las ropas de ambos

Lunes, 27 de Octubre de 1997
MANUEL GUERRERO

     Francisco Navarro Tienda, de 52 años, recibió al menos cuatro fuertes golpes de azada por parte de sus homicidas, que materialmente le "destro­zaron" el cráneo y que le provocó una importante pérdida de masa encefálica, según han informado a este periódico fuentes cercanas a la investigación. Al parecer, la Guardia Civil ha podido determinar ya también la implicación en los hechos de Miguel León Caparrós, el hijo del pr mer detenido, al hallar restos de sangre en sus ropas. La indignación y la rabia eran las notas dominantes ayer en la localidad, cuyo Pleno municipal ha declarado a los dos detenidos personas 'no gratas'.
     Francisco Navarro Tienda, de 52 años, recibió al menos cuatro fuertes golpes con una azada, que materialmente le destrozó el cráneo, según han informado a este periódico fuentes cercanas a la investigación, que aseguran que "pudieron ser más". Aunque en el camino de Caldera fue detenido Miguel León Baena, de 60 años, junto al cadáver de Francisco Navarro, el hijo de aquél, Miguel León Caparrós, de 25 años, fue arrestado por la Guardia Civil en el restaurante Nicol's después de que él mismo telefoneara a la Benemérita asegurando que se estaba produciendo una disputa entre su padre y otra persona.
     De este modo quedaría únicamente inculpado el padre de la muerte de Francisco Navarro, pero las mismas fuentes precisaron que los efectivos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la 222 Comandancia de la Guardia Civil habrían logrado incriminar también a León Caparros en los hechos, ya que supuestamente han sido hallados restos de sangre en sus prendas de vestir. Sin embargo, a la hora del cierre de esta edición ambos detenidos continuaban prestando declaración ante la jueza sustituta de Baena, que en la mañana de ayer visitó el lugar donde se produjo el crimen. La Guardia Civil y la jueza intentan ahora esclarecer la autoría material del crimen.
     Francisco Navarro habia comprado hace sólo seis meses la finca a su anterior propietario, que se la vendió a un precio relativamente bajo, por temor a las amenazas que recibía de los conocidos con el sobrenombre de Los Monos. El portavoz de la familia del fallecido,  Paulino Ortiz, aseguró ayer en declaraciones a este periódico que "después de toda una vida sin hacer otra cosa que trabajar, mi tío político compró un terreno para disfrutar y sin saberlo sólo estaba comprando la muerte".
      Cuando Francisco Navarro adquirió el terreno, consciente ya de los problemas que existían con los León, lo primero que hizo fue contratar los servicios de un perito agrícola y de un topógrafo que delimitaran las lindes de su propiedad, por lo que esperaba que así finalizaran sus problemas.
     Navarro, curiosamente uno de los pocos propietarios que no había denunciado a los ahora detenidos y que aseguró en varias ocasiones no tenerles miedo, falleció sobre las 12.30 horas del pasado sábado a los pies de su automóvil cuando se dirigía a su propiedad para trabajar, descansar y esperar a su familia para pasar allí el fin de semana. Numerosos vecinos de Luque han coincidido en señalar que Los Monos tenían atemorizada a la localidad y que al menos fueron denunciados en cincuenta ocasiones.
     En el lugar de los hechos, a sólo tres kilómetros de Luque, existía en la mañana de ayer absoluta tranquilidad. La puerta de la casilla de Renfe en la que se alojaban Los Monos, sin agua ni energía eléctrica, se encontraba precintada por el Juzgado de Baena y en su interior podía apreciarse la existencia de dos platos de comida con cubiertos y de un perro que ha quedado encerrado en la vivienda.
   Las críticas contra el Juzgado de Baena y contra Renfe eran ayer generalizadas en la localidad, ya que consideran que "todo el mundo sabía que algo así iba a suceder".

 

Conmoción en el entierro de Francisco Navarro, al que asisten mas
de 2.000 personas

       Numerosas escenas de dolor y conmoción se registraron ayer en el sepelio y entierro de Francisco Navarro, padre de tres hijos de 25, 20 y 15 años, actos que se desarrollaron con total normalidad y a los que acudieron más de dos mil personas entre las que se encontraban el subdelegado del Gobierno, José Antonio Linares, y el teniente coronel jefe de la 222 Comandancia de la Guardia Civil, Teodoro López Fuertes.
       El propio Linares era un perfecto conocedor de los problemas suscitados en Luque por Los Monos y había dado conocimiento al Juzgado de Baena de las actuaciones de los ahora detenidos y habia instado a Rente a que tomara medidas en sus propiedades.  Incluso en una ocasión, con motivo de la recolección de la aceituna, ante la postura de los León, que impedían el paso a las tierras de las inmediaciones, ordenó a la Guardia Civil actuar con detenciones si persistían en su intento. Los propietarios de los terrenos afectados consideran que León Baena y León Caparros habrían arrancado unos setenta olivos ajenos entre árboles y plantones porque consideraban que eran de su propiedad.
       Hasta el momento se desconoce si medió discusión entre los presuntos homicidas y la víctima, si el fallecido tuvo opción a defenderse o si se trató de un hecho perfectamente premeditado, ya que Navarro "nunca se dejó atemorizar" por los ahora detenidos.

M.G.

 

[Hemeroteca] [Poetas] [Publicaciones] [Vocabulario Luqueño] [Artículos de Prensa] [Inicio]
© J&B 2006-2008